Ella me peina el alma y me la enreda. Va conmigo pero no se donde va. Mi rival, mi compañera, que esta tan dentro de mi vida. Y a la vez está tan afuera, sé que volveré a perderme y la encontraré de nuevo. Pero con otro rostros y otro nombre diferente y otro cuerpo. Pero sigue siendo ella, que otra vez me lleva, nunca me responde si, al girar la rueda...
Ella se hace fría y se hace eterna. Un suspiro en la tormenta a la que tantas veces le cambió la voz. Gente que va y que viene y siempre es ella, que me miente y me lo niega, que me olvida y me recuerda. Pero, si mi boca se equivoca, pero, si mi boca se equivoca, y al llamarla nombro a otra. A veces siente compasión por este loco, ciego y loco corazón.
Sea lo que quiera Dios que sea. Mi delito es la torpeza de ignorar que hay quien no tiene corazón, y va a quemarlo, va quemándose y me quema, y ¿si fuera ella?