No hay doctor que me retenga. No hay dolor que me detenga. No hay planeta que me eclipse o de tu lado me desvíe.
Del clamor ya no dependo, del halago me desprendo. No hay error que me resigne. Ni un porqué que me empecine.
No hay rencor que me de frío. No hay amor como este mío. Tus acciones te definen. El destino es quién camine. No hay temblor que me delate, no hay distancia que esté lejos.
Desde lejos nos tenemos en el fuego, desde lejos nos tenemos en los mares, desde lejos yo te siento amor. Desde lejos nos tenemos en los huesos, desde lejos nuestros cuerpos se hacen aire. Desde lejos yo te puedo amar, desde lejos nuestro amor será leyenda. Desde lejos hablarán de este amor que es leyenda, van a hablar.
